Qué llevar en tu inseparable kit de tejer

¡Hola a todas!

No sé si alguna vez os he contado que en mi día a día tengo una inseparable amiga que siempre llevo encima. Es mi bolsita con mi kit de tejer. Y en este post os vengo a contar qué hay dentro, para animaros a hacer una checklist si decidís llevarla también con vosotras.

Yo suelo llevarlo todo en una tote bag (una bolsa de tela), que va casi siempre conmigo, incluso entre semana, la llevo al trabajo porque siempre tengo un huequito en la hora de comer.

No obstante, esta bolsa es especialmente útil para lo que yo llamo “emergencias”: metros o autobuses que se retrasan, momentos inesperados de aburrimiento, o largas esperas en la consulta del médico, por ejemplo.

En realidad, tengo varias bolsas de tela y un par de ellas tienen labores a medias, por lo que suelo ir alternando. Sin embargo, cuando llevo encima una tote con mi kit de tejer, siempre van las mismas cosas dentro. Son las siguientes:

  • La labor en sí. Primero y principal, lo que hay que llevar son las agujas con la labor empezada, eso es obviamente primordial.
  • Un pequeño neceser. Incluye lo necesario (valga la redundancia):
    • Unas tijeras: indispensables para terminar las labores.
    • Varias agujas de costura: porque a veces terminas la labor y aunque coser es lo que más odio, hay días que me vengo arriba y sale mi vena costurera y unas veces utilizo las de plástico y otras las más finas de metal, según necesidades.
    • Una cinta métrica: ocupa realmente poco espacio y es muy útil para un gran número de patrones que indican que tejas hasta cierta longitud.
    • Unos cuantos marcadores: perfectos para indicar las vueltas en crochet y en tejidos circulares.

Y a veces, suelo incluir también:

  • Un ganchillo y un poco de algodón, por si me da por innovar y hacer alguna cosilla.
  • Un ovillo de lana alternativo, por si el momento “emergencia” se alarga demasiado.

Esta bolsa, dependiendo del tamaño de las agujas, no suele ocupar mucho espacio, y al ser una tote bag, se lleva cómodamente colgada del hombro sin que moleste ni pese mucho. Además, como normalmente llevo a diario la comida al trabajo, no me cuesta nada incluirla en la bolsa. A veces incluso, me cabe dentro del bolso.

¿Hay algo que se me pasa, que vosotras añadiríais?

¡Hasta el próximo post!

Comentarios que escucharás cuando digas que eres tejedora

¡Hola a todas!

Hoy os quiero hablar de los típicos comentarios, afirmaciones categóricas y preguntas que escucharéis cuando le contéis a las personas de vuestro entorno sobre vuestra pequeña afición. La mayoría de estos comentarios se aplican a las tejedoras como yo, pero muchos de ellos pueden ser escuchados por personas que tienen cualquier otra afición, relacionada con el patchwork, el scrap, el crochet, o lo que sea que os entretenga y os haga felices, y que además, os proporcione una mayor o menor cantidad de dinero al final de cada proyecto.

1. “¿Pero vas a dejar de trabajar?”

Para todas aquéllas que, como yo, os metisteis en este berenjenal teniendo trabajo a jornada completa, ésta es la primera pregunta que una escucha.  ¿Pero cómo voy a dejar mi trabajo, si no sé si esto va a funcionar o no? Cuando empiezas (y no sólo cuando empiezas, sino todo el tiempo) estás llena de ilusión, pero lamentablemente con la ilusión no se paga la hipoteca. Por lo tanto, no… no voy a dejar de trabajar, lo haré fuera del trabajo, me quitaré horas de sueño, pero me hará feliz y me llenará, y eso es lo que cuenta.

2. “En las tiendas venden lo mismo que tú haces, pero mucho más barato”

Tengo que admitir que es bastante doloroso escuchar algo así, porque es tirar por tierra tu trabajo así, en pocas palabras. Sí, es verdad que se venden productos parecidos a los míos en muchas tiendas, y que suelen ser más baratos, porque se producen en serie mediante máquinas que van más rápido y reducen costes. Yo trabajo con mis dos manos y con materias primas que considero de calidad, y si a eso le añado el tiempo que invierto… Creo que mis precios son muy ajustados, y que poniendo los precios que tienen las tiendas, no solo no ganaría nada, sino que perdería dinero. Mi producto tiene el valor añadido de ser hecho a mano, personalizado y único, y siempre tengo la esperanza de que mi pequeño grupo de clientes lo sepa valorar.

3. “¿Me lo puedes hacer para mañana?”

¡Esta me encanta! Me ha pasado bastante a menudo. Y me gusta contestar: “Bueno, si no tuviera que trabajar ni dormir, quizá sí que podría estar para mañana…” Y a veces también pienso: “¿Y por qué no para esta noche, ya puestos?” Es comprensible la urgencia en muchos casos, pero no hay que olvidar que no tengo un taller lleno de personas trabajando para mí, sino que tengo mis dos manos y una pequeña cantidad de tiempo disponible. Eso sin contar que muchas veces, tengo que hacer el pedido de lanas y esperar a que me llegue. Comprendo la urgencia y doy prioridad a pedidos urgentes, pero hay que poner un límite para no caer en sobrecarga (cosa que me pasa SIEMPRE en Navidad).

4. “Precio de amiga es que no me cobras nada, ¿no?”

Y aquí es cuando dices: “Bueno… nada, nada…” y no sabes dónde meterte. Porque sí, tengo mil amigas con las que tendría un detalle y no les cobraría nada, porque las quiero y me apetece. Pero de ahí, a que alguien quiera adquirir alguno de mis productos para regalar, y le salga gratis… va un mundo. Teniendo en cuenta el coste invertido en materiales (agujas, lanas, marcadores… incluso en la luz utilizada para iluminarme al tejer) y en tiempo, algo siempre hay que cobrar. Hay que poner en valor el esfuerzo que una realiza, incluso para sus amigas y familiares.

5. “¡Cuánto tiempo libre tienes!”

Esta frase, pronunciada generalmente con tono despectivo, como si lo que hago fuera una tontería o un simple entretenimiento, es algo que lamentablemente, oigo muy a menudo, máxime cuando trabajo a tiempo completo y dedico el resto de mi tiempo a ello. Es como si me sobrara, como si no tuviera nada más que hacer, y me dedicara a esto por puro aburrimiento. Y no. Me niego a que pisoteen mi ilusión, mi esfuerzo, y mi pequeña dosis de vida con comentarios así. Pero los oiréis.

6. “Y… ¿cuánto ganas con esto?”

Siempre viene acompañada del “Pero con esto, en realidad no ganas nada, ¿verdad?” Mujer, si no ganara nada, créeme que ya haría meses que habría dejado de perder el tiempo tontamente, y de almacenar cantidades de lana tan ingentes que mi pareja está a punto de tirarme de casa. No obstante, es una pregunta que no deja de sorprenderme, yo nunca voy preguntando a la gente cuánto gana, es algo que me parece de mal gusto. Pero ya que lo preguntan, gano poco para el esfuerzo que hago. La gran recompensa está en la satisfacción, y cuando esto deje de ser así, probablemente abandonaré mi pequeño negocio.

7. “Mi abuela también lo hace/puede hacerlo”

Especialmente pronunciado si os dedicáis a tejer, o a hacer ganchillo, o cualquier actividad relacionada con tareas propias de la tercera edad. Generalmente se dice para dejar constancia de que no tienen por qué comprarte nada si su abuela se lo puede hacer igual de bien (o mejor) y gratis. Lo mejor en estos casos es no decir nada, porque si lo pensáis bien… cualquier comentario puede caer en quedar como una borde. Así que, “sonreír y saludar”.

8. “Tejes porque eres una persona aburrida/no sabes divertirte”

Admito que no es de las más escuchadas, pero alguna vez me la han soltado y es como: “¡Oiga! ¡Yo soy MUY divertida!” Encontrar una afición que te guste y te llene no es fácil, y si da la casualidad de que es una afición relacionada con la tranquilidad y el sosiego… ¡qué le voy a hacer! Sobre gustos no hay nada escrito. Pero una cosa no quita la otra, sé divertirme, y además me encanta.

9. Que hablen de ti como “Esta es Marta, le gusta mucho COSER”

¿Coser? ¿Tan difícil es diferenciar una cosa de otra? Mucha gente se refiere a la acción de tejer como “hacer ganchillo” y hasta ahí es un poco comprensible, pero ¡coser!

 

Releyéndolo todo veo cierto tono de rabia en mis comentarios, pero no penséis que no me gusta hablar de esto con la gente, ¡todo lo contrario! Me gusta mucho y ni mucho menos todo el mundo se dirige a ti con comentarios despectivos. Muchas personas elogian mi trabajo e incluso te califican de artista, pero me queda muchísimo camino para ser una artista, incluso para dominar muchas técnicas. Pero eso es lo bonito, poder seguir aprendiendo y alimentando la ilusión.

¿Habéis escuchado alguna de éstas? ¿Os han dicho alguna más? ¡Contadme!

¡Hasta el próximo post!

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