Lanas recicladas

¡Hola a todas!

Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra hoy, os invito a que leáis este interesante post que habla sobre lanas recicladas. Pero un momento… ¿las lanas se pueden reciclar? ¿de qué manera?

Cuando uno piensa en reciclar lana, a priori se imagina deshaciendo una prenda tejida para reutilizar la lana en otra prenda. Esto en sí es reciclar, pero esta lana puede estar tan utilizada que no merece la pena volver a usarla. Hay procesos caseros, que consisten en deshilachar, lavar con cuidado, dejar secar a la sombra y ovillar, que pueden mantener en cierto modo la calidad de la lana usada en una vieja prenda para hacer una nueva. Sin embargo, la lana resultante suele ser ruda, débil y áspera y no es recomendable usarla para prendas que uno se vaya a poner, porque irritan la piel.

El proceso correcto de reciclaje consiste en aprovechar los restos que se generan en el proceso de transformar las fibras en ovillos. En general estos restos son deshechados, pero pueden conservarse con el fin de convertirlos en un nuevo ovillo. Obviamente estos restos son hebras débiles y cortas que necesitan pasar de nuevo por la cardadora y en ocasiones, requieren de hebras adicionales que ayuden a mantener la resistencia y firmeza de la lana. Por lo general, se le suele añadir algodón, nylon o lanas nuevas, que contribuyen a restar fragilidad a la lana cuando es tejida.

Posteriormente se tiñen y se ovillan, obteniendo como resultado una lana reciclada, eco-friendly y que contribuye al ahorro económico y al mantenimiento del medio ambiente.

Existe la creencia de que una lana reciclada nunca será tan suave, resistente y duradera como una lana nueva, pero con los avances y técnicas que se aplican actualmente, las diferencias son bien pocas y responden muy bien a los procesos de tejido.

Algunos modelos de lanas recicladas son los siguientes:

  • Drops ♥ You #5. Un modelo de lana no permanente, de carácter temporal, cuyos ovillos de 50 gramos se componen de 100% algodón proveniente de restos reciclados de otras lanas. Tiene un fabuloso precio aproximado de 1 euro por ovillo, y una preciosa gama de colores que incluye 18 tonos.
  • Schoppel Wolle Relikt. Presentada en ovillos de 50 gramos, esta lana se compone de un 70% lana virgen y 30% nylon. Procede de restos de otro de sus modelos (la Zauberball), a los que se le añade nylon para dotar de más resistencia a la lana. Está disponible en 9 colores.
  • Ellie’s Reclaimed Cashmere. Compuesta de 100% cashmere, esta lana proviene de prendas de ropa utilizadas que se han deshilado y sometido a un ecológico proceso en el que se han lavado con un jabón especial y se han vuelto a hilar asociando colores, dando lugar a originales ovillos con preciosos reflejos y tonos y haciendo que cada uno de esos ovillos sea único.

Sin embargo, hay otro modo de reciclar lanas, mucho más casero, que consiste en utilizar todos los cabos sobrantes para realizar algo nuevo. Ése es uno de mis proyectos pendientes, utilizar los pequeños trozos sobrantes de lana, los que no te dan para hacer ninguna pieza completa, y hacer con ellos pequeños cuadrados con el fin de montar una manta y utilizarla, por ejemplo, para habilitar una camita para mis gatos. ¡Espero conseguirlo este verano, con más tiempo libre!

¡Hasta el próximo post!

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