¿Por qué aprender crochet?

¡Hola a todas!

Hoy os quería hablar de las razones para aprender crochet, o como se le llama más comúnmente, ganchillo. Lo primero que una piensa cuando oye “ganchillo” es en la típica manta, cojín o tapete que hacía la abuela, más o menos así:

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Fuente: sewmakebelieve.wordpress.com

Francamente, a mí me parece horrendo (al menos con este patrón y estos colores)… Esto se llama Granny Squares, y es el ABC del ganchillo, lo primero que aprendes cuando te sientas a aprender esta técnica. Mirad, sin embargo, cómo cambia la cosa con otros colores y otro patrón:

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Fuente: www.nadelspiel.com

Se empieza tejiendo la cadeneta, la cual es relativamente fácil, y poco a poco se empieza a tejer alrededor en forma circular desde el centro, hasta acabar dando forma al cuadrado. En mi humilde opinión, aprender esto es muy laborioso y decepcionante, sobretodo al principio, donde los errores son constantes y llegas a un punto que no sabes por dónde seguir. Quizá también me sentí así cuando aprendí a hacer punto, pero sinceramente, ¡no me acuerdo! Ahora me parece muy sencillo, pero seguramente ocurra lo mismo con el crochet. Muy complicado al principio, y coser y cantar después.

Pero a pesar de su dificultad inicial, hay una larga lista de razones por las cuales lo quiero aprender, y espero que en un momento no muy lejano lo haya conseguido.

  1. Para decorar las prendas que tejo. Hay flores y otras formas hechas con la técnica del crochet que quedan la mar de monas y no paro de imaginármelas decorando un turbante, y pienso: ¡Me muero de ganas!
  2. Para hacer prendas nuevas. También se pueden hacer turbantes, cuellos y mitones con una sola aguja… Y su resultado no tiene nada que envidiar al propio tricot.
  3. Para hacer amigurumis. Y es que los amigurumis son unos pequeños muñequitos, hechos con esta técnica, con la que vas elaborando poco a poco una especie de funda, que posteriormente se rellena con algodón y quedan como resultado preciosidades como éstas:

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    Fuente: Tomacreations

  4. Para aprender los granny squares. ¡Sí, lo admito! A pesar de parecer un poco viejunos a priori, realmente hay muchos patrones y son muy sencillos de hacer. Uniéndolos unos con otros se pueden hacer colchas y plaids muy originales y únicos.
  5. Para complementar las técnicas de tricot. Y es que no os imagináis la cantidad de patrones que se tejen a dos agujas, pero llevan algún borde o cenefa que se hace con ganchillo.

¿Y vosotras? ¿Estáis decididas a aprender crochet?

¡Hasta el próximo post!

Cómo aprendí a tejer

¡Hola a todas!

En algunos e-mails y comentarios, muchas me contáis que estáis empezando, que cuesta seguir el ritmo de algunos patrones o tutoriales, y que no estáis seguras de qué materiales comprar o cómo conseguirlos de forma relativamente económica.

De modo que os quería contar cómo aprendí a tejer, para que, a través de mi experiencia, tengáis alguna serie de pistas o referencias para seguir por este maravilloso camino del tricot. Y ojo, que yo no me considero ninguna experta, pero espero que os pueda ayudar en la medida de lo posible con mis modestas explicaciones.

Podría poner aquí un tutorial con imágenes, vídeos e instrucciones, pero he preferido contaros cuáles fueron los pasos que yo seguí, que me han ido bien, y que recomiendo a todo el mundo.

Como ya os habré contado mil veces, yo intenté aprender a tejer en numerosas ocasiones a través de mi abuela. Pero no sabía, nunca me salía. Estoy segura que la buena mujer ponía todas sus ganas en que su nieta mayor heredara ese buen hacer, pero no lo conseguía tampoco. Sus explicaciones, tal como las recuerdo, eran así:

Primero pones la aguja así… y la hebra así… Así, muy bien. 
Ahora pasas la aguja por aquí…
Y ahora haces estoyestoyestoyesto y ¡ya está, ya tienes un punto!

Y lo de estoyestoyestoyesto era tan rápido como parpadear, así que no me daba ni cuenta… Y terminé por tirar la toalla.

Y el verano pasado, compré un kit de Knitting Point y pensé en volver a intentarlo. Y estuvo muy bien, esta es mi primera recomendación: los tutoriales de Youtube de Knitting Point.

Sé que hay millones de tutoriales en internet, y que habrá mejores y peores, y unos que gusten más y otros que gusten menos… pero yo aprendí con éste y me vino genial. Las explicaciones son muy sencillas, lentas, con voz suave y amable y con varias repeticiones. De modo que empecé con su kit de mitones (a los cuales renombré como Scottish Fold, de venta en mi web), y enseguida me di cuenta que desperdiciaba un montón de lana mientras intentaba aprenderme el patrón.

Y por ello, aquí viene la segunda recomendación: probar cada patrón con lana más económica (por ejemplo, del bazar de la esquina). Porque si nos ponemos a aprender, muy a menudo hay que ponerse a deshacer lo tejido, por varios motivos: porque nos hemos equivocado varias veces, porque no sabemos arreglar el error sin deshacerlo todo, porque queda muy holgado de unos sitios y muy apretado de otros… La lana cuando se hace y se deshace tantas veces acaba poniéndose fea, y puestos a tirar lana, mejor hacerlo con lana que nos haya costado poco, para romper un poco el molde y empezar a tejer como dios manda con la lana buena, cuando ya lo tengamos más o menos dominado. De este modo, así fue más o menos mi inicio en este pequeño mundillo:

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Para encontrar lanas buenas a precios económicos, ya sabéis que yo me decanto siempre por dos marcas: Katia y Drops. La primera de ellas la compro en una tienda especializada que sólo vende esa marca, y que da la casualidad que está cerquísima de mi casa. La calidad es estupenda y los precios muy buenos, si los comparamos con la calidad y precio de la lana de un bazar. Pagando un poco más tenemos una lana que dura más, resiste más, luce más y da mejor resultado. En cuanto a Drops, os he comentado a menudo que su mayor problema es la inaccesibilidad (al menos desde mi ubicación en Valencia). Suelo comprarla por internet, en la tienda de las simpatiquísimas chicas de Senshoku o en la tienda de El Albir Casa Lis. Además, esta marca hace descuentos cada mes con uno o varios modelos diferentes, y eso es un gran incentivo. Este mes de mayo, por ejemplo, 23 de sus modelos de lana están con un 35% de descuento. Yo voy a picar algo, ¡seguro!

En cuanto a las agujas, pues tengo de todos los tipos. Empecé con las que traían los kits de Knitting Point y de We Are Knitters, y son bastante buenas, pero realmente es posible tejer con casi cualquier tipo de agujas, independientemente de su origen y su material. En las tiendas de lanas, las agujas no son caras y merece la pena comprarlas allí, siempre y cuando no sean grandes marcas como Addi o KnitPro. Drops, por ejemplo, tiene agujas realmente buenas a precios económicos y de cualquier material. Esto va a gustos, y hay algunas personas que las prefieren de madera, de plástico… Yo trabajo muy bien con todas, si bien compré unas de madera en un bazar por una urgencia y la lana se enganchaba un poco al no estar bien pulidas. ¡Pero era de esperar!

Y cuando estéis en pleno proceso de compra, es muy importante no comprar cosas que no necesitáis. Porque empiezas a navegar por las tiendas online y ves un montón de cosas y piensas: “oh, por Dios, ¡pero qué bonito es esto! –> COMPRAR” y así empezamos a acumular artículos en casa que en un principio no vamos a utilizar. Por ejemplo, marcadores, guardapuntos, y un sinfín de cosas muy coloridas y atractivas, pero que en realidad, SIENDO SINCERAS, no nos hacen falta. Aquí un aperitivo de lo apetitosas que pueden llegar a ser esas cosas:

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Lo digo con conocimiento de causa, tengo mis PomPom Maker en casa, en el “cajón de las cosas bonitas” esperando a ser utilizado todavía. El día que lo haga, haré un post con mis impresiones, ¡la espera lo merece!

Y dicho todo esto, sólo me queda recomendar, ante todo, tener claras una serie de premisas:

  • Tener paciencia. Nadie nace enseñado, y esto es igual de difícil que cualquier otra tarea. Viendo a mi abuela tejer con tanta soltura y desparpajo yo pensaba que esto era facilísimo y me costó un montón aprender. Eso sí, una vez aprendes, sale prácticamente solo.
  • Mantener la ilusión. Si ves que al principio este mundillo te va enganchando… ¡cuidado! ¡¡No tiene fin!! Empiezas tejiendo cosas pequeñas a dos agujas y acabas super ilusionada por aprender con agujas circulares, probar patrones más difíciles…
  • Tratar de guardar un orden. Y esto viene relacionado con la premisa anterior. Te van gustando tantas cosas que las quieres hacer todas y al final tienes 20 proyectos a medias. Yo tengo una maravillosa caja de proyectos a medias: incluye trapillo, crochet, neceseres, kits de mitones y cuello a doble color… Así es como luce mi caja de proyectos a medias:
    ComoAprendi3Como se puede ver, todos estos proyectos, por supuesto, ocupan unas agujas que podría estar utilizando en otras cosas… Por todo eso, os digo “tratar de guardar un orden”, porque cuesta bastante.

Para finalizar, me gustaría recalcar que son mis humildes opiniones, y que no soy ninguna experta aunque me encantaría llegar a serlo. No obstante, si tenéis alguna duda o hay algo en lo que os pueda ayudar, no dudéis en enviarme un correo y os echaré una mano con muchísimo gusto.

¡Hasta el próximo post!

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