Review de BeFunky

¡Hola a todas!

Hace ya algunos meses os traje un post sobre un editor de fotos online que me encanta, PicMonkey. En él os comentaba la existencia de otro, casi igual de bueno, que también utilizo mucho, del cual os hablaré hoy: BeFunky.

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A grandes rasgos, ambas plataformas son muy similares. Ambas son online, ambas son gratuitas, editan fotos y hacen collages. Para ser sincera, uso los dos a partes iguales, pero son manías personales. Suelo usar para BeFunky para los collages y para poner letras o frases en las imágenes, y PicMonkey para crear imágenes nuevas, por la cantidad de formas que ofrece (entre ellas, mi pequeño gato-mascota) y por sus opciones, especialmente por el botón “Your own”. Muy a menudo suelo hacer las imágenes con uno y luego mejorarlas con el otro, depende de lo que necesite hacer.

Una de las mejores cualidades de BeFunky es su accesibilidad. Todos sus menús son muy sencillos y prácticos, pudiendo cambiar del modo edición al modo collage en un santiamén. Ésta es la pantalla principal, y como veis, a la izquierda están ambos menús, cada uno de ellos con sus submenús y opciones según pinchas en ellos.

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Podría enumerar aquí la infinidad de menús y submenús que tiene, y el post ocuparía un millón de líneas. Pero prefiero comentaros por encima las opciones principales para daros un aperitivo de su utilidad e invitaros a probarlo. Como el menú de collage es bastante normal y sencillo, os comentaré el de edición.

  • El primer menú a la izquierda es el de Básicos. Contiene las opciones esenciales para cualquier tratamiento de imagen: recortar, luz, contraste, afinar, cambiar tamaño… y también filtros de color, enfoque y desenfoque, e incluso oscurecimiento o difuminado de los bordes. También retoca retratos: blanquea dientes, corrige ojos rojos, añade rubor…
  • El segundo menú, ilustrado con una varita mágica, es el de Efectos. Aquí hay una infinita cantidad de efectos a aplicar en imágenes con un estilo muy similar al de Instagram. Podemos convertir imágenes en blanco y negro, darles un efecto vintage…
  • En tercer lugar, encontramos otro botón de Efectos. En este caso, los efectos disponibles se centran en dar una textura concreta a la imagen: de cómic, de relieve, de lienzo… De ahí que el icono que identifica su menú, sea un pincel.
  • A continuación, el menú para insertar Marcos. Es de los menús que más opciones tiene. La variedad y el número de marcos hacen de ésta una de sus mayores cualidades.
  • El quinto menú es el de Texto y aquí viene la que para mí, es la gran ventaja de BeFunky: la posibilidad de elegir no sólo las tipografías que él te da, sino también cualquiera de las que tengas instaladas en el ordenador. Esto, para personas que como yo, utilizan mucho los textos sobre imágenes, es sumamente útil.
  • El menú Goodies es muy similar al llamado Overlays de PicMonkey. Añade figuras prediseñadas a la imagen con la que estás trabajando. Pese a haber cierta variedad, no me gusta demasiado esta opción de BeFunky, dado que me parecen bastante infantiles y además, en la versión gratuita hay muy pocas en comparación con el total de formas que proporcionan las versiones de pago.
  • Y finalmente, el menú Texturas aplica diferentes efectos a la imagen, desde el conocido Bokeh, tan de moda recientemente, hasta el de luces, ladrillos, o papel.

En muchos de los submenús y opciones hay una barra que te permite graduar qué cantidad de efecto quieres añadir, y creo que ésta es una de las mejores cualidades que tiene, puesto que no siempre quieres aplicar la totalidad de cada efecto, sino darle un toque suave a tu gusto.

Las fotos o collages pueden ser de un tamaño máximo de 2500 x 2500 pixeles, así que es más que suficiente para trabajar con casi cualquier tipo de imagen a cualquier resolución.

Como PicMonkey, BeFunky también tiene versión de pago, en este caso dos versiones: la Premium y la Professional:

  • La versión Premium tiene un coste de 4’95 dólares (3’95€) al mes o 24’95 dólares (19’93€) al año. Entre sus ventajas destaca que tiene más de 100 efectos adicionales para tus fotos, y más de 350 gráficos y marcos adicionales a los de la versión gratuita. También incluye una serie de ventajas como la eliminación de la publicidad, un servicio de soporte prioritario, la posibilidad de trabajar a pantalla completa, el almacenamiento de tus fotos e imágenes, procesado prioritario a la hora de aplicar efectos y guardar las imágenes.
  • La versión Professional cuesta 14’95 dólares (11’95€) al mes o 99’95 dólares (79’87€) al año. Es prácticamente igual que la versión Premium, con la diferencia de que las imágenes pueden ser más grandes (hasta 4000 x 4000 pixeles) y la posibilidad de sacar rentabilidad comercial, ganando dinero a través de tus creaciones.

Ambas opciones se pueden abonar con tarjeta bancaria o PayPal, y no tienen permanencia; uno puede darse de baja cuando quiera. Al igual que pasaba con PicMonkey, elegir una versión de pago o no, depende de lo que vayamos a utilizar esta plataforma. Cierto es que la versión de pago ofrece muchas más opciones en algunos menús, como por ejemplo, los de efectos o goodies.

Cuando vas a guardar tu trabajo, te pregunta primero si lo quieres compartir en las redes sociales (Facebook, Twitter, Pinterest, Flickr, entre otras) y después te da la opción de guardarlo en formatos jpg o png en 10 niveles de calidad, avisándote del tamaño final de cada archivo según la opción elegida.

BeFunky además cuenta con una especie de red social, a la que se accede pinchando en “Explore” en la página principal, en la que los usuarios suben sus fotos e imágenes retocadas con el fin no sólo de compartirlas, sino también como fuente de inspiración para otros usuarios.

Pros de BeFunky:

  • Su app. ¡Es TAN útil! La utilizo tanto en el teléfono como en el iPad, cuando me viene la inspiración y no tengo acceso al ordenador, e incluso para retocar fotos personales. Obviamente no tiene tantas opciones como la versión online, pero para un uso básico (retoque de imágenes, efectos, collages…), funciona fenomenal. 
  • La función “effects”. Y me refiero aquí a la segunda, la que va identificada con un pincel, porque me parece de lo más original (aunque para mis trabajos no la utilice mucho) y algo que se sale de los típicos efectos estilo Instagram.
  • Las fuentes. Te deja elegir no sólo entre su variedad de fuentes de texto (la cual no está nada mal), sino también entre las tuyas, las que tengas instaladas en el ordenador. Así que las posibilidades son infinitas, sólo tienes que descargar e instalar la tipografía que más te guste.
  • La calibración de cada efecto. Poner una barrita en la que tú decidas qué cantidad de efecto quieres aplicar, creo que es vital. De este modo puedes personalizar mucho más el trabajo final de cada imagen.
  • Su red social. Una forma original de conectar con los usuarios y darles la oportunidad de encontrar ideas y publicar sus pequeñas obras de arte.

Contras de BeFunky:

  • Su modo de trabajo online. Y es que, como pasaba con PicMonkey, puedes equivocarte y pinchar en “atrás” en el navegador cuando estás intentando deshacer una acción, echando a perder todo el trabajo realizado.
  • Las versiones de pago. Está claro que son necesarias versiones de pago para rentabilizar una aplicación así. Pero en mi opinión, son demasiado caras, especialmente la Professional, para los servicios que realmente están incluidos.
  • El botón “Your own”. ¿Recordáis que PicMonkey sí lo tiene? ¡Se le echa mucho de menos! Poder añadir tus propias texturas, formas o imágenes en el lienzo con el que trabajas es esencial para terminar un trabajo y dejarlo personalizado.

¿Qué decís? ¿Cuál os gusta más?

¡Hasta el próximo post!

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