Cómo hacer mis propios marcadores

¡Hola a todas!

Después de una semana intensísima preparando una fiesta que me encantó (tanto el organizarla, como el disfrutarla después), y de unas súper vacaciones en las que me lo he pasado genial; por fin puedo volver a la normalidad y recuperar el hilo de los posts.

Hoy os quiero hablar de los marcadores, los que se usan a menudo mientras tejemos, especialmente cuando usamos agujas circulares, para saber dónde empieza y termina la vuelta.

Un marcador es una pieza hecha por lo general de plástico o metal, adornada o no, con forma circular, que se introduce en la aguja para ubicar un punto concreto que necesitemos tener localizado por alguna razón en nuestra labor. Como os decía, con las agujas circulares es muy útil para saber dónde está el principio y el fin de cada vuelta. Pero también sirven para marcar el aumento o disminución de puntos, o las variaciones de patrón cuando estás trabajando con un gráfico (por ejemplo, haciendo las típicas trenzas o rombos en lana).

Los marcadores se pueden comprar en casi cualquier tienda especializada de lanas. Hay una infinita variedad. Los más comunes son unas pequeñas piezas de plástico, con una forma parecida a la arroba (@), lo cual hace muy fácil trabajar con ellos porque los puedes sacar de la labor no sólo desde lo largo de las propias agujas, sino en cualquier momento, porque no están completamente cerrados.

Marcador1

Sin embargo, también hay marcadores mucho más elaborados y adornados, que hacen que trabajar en tu labor sea un proceso mucho más bonito y pintoresco. En La Maison Bisoux tienen un término que me encanta, los marcadores gourmet. Son aquellos que van más allá de un práctico trozo de plástico, están hechos de metal, madera, abalorios, cintas… algunos incluso parecen pequeñas joyas.

Por lo bonitos que son, por los precios que tienen y por la similitud de materiales con los que están hechos, pensé en cómo hacer mis propios marcadores. Teniendo los materiales parecidos para la elaboración de los anillos, me dije: ¿Por qué no? Y me puse manos a la obra.

¿Qué necesitamos?IMG_3648

  • Un poco de alambre (del grosor y color que prefiráis)
  • Abalorios al gusto
  • Unos alicates para cortar
  • Unos alicates para modelar (esto es opcional, puesto que puede hacerse con los dedos de forma relativamente fácil)
  • Una pequeña lima (también opcional)

En primer lugar, empecé cortando el alambre que iba a utilizar, más largo de lo normal, para no quedarme corta. Lo hice en dos tipos de grosor, para comprobar cómo quedaban unos y otros, y también por el tamaño del orificio de los abalorios. Una vez hecho esto, se unen los dos extremos del trozo de alambre que hemos cortado muy juntos, lo más igualados posible, para introducirlo a través del agujero del abalorio elegido. Como veis, en uno de los modelos introduje más de un abalorio para hacer el marcador más chulo.

Pasos

A continuación hice un pequeño nudo con el alambre que pudiera esconderse fácilmente en el orificio del abalorio, y después corté los extremos. De esta forma, no sólo la pieza queda mejor, sino que además conseguimos que los extremos cortantes se enganchen en la lana cuando estemos usando el marcador. Si no se pueden esconder con facilidad, es muy útil trabajar los extremos con una lima, con el fin de suavizarlos y que no nos estropeen la labor.

¿Os animáis a haceros uno vosotras mismas? Como veis, es súper fácil.

¡Hasta el próximo post!

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